martes, 9 de noviembre de 2010

Gingivitis y periodontitis.

Mientras más tiempo permanezcan sobre los dientes la placa y el sarro, más dañinos se vuelven.

Las bacterias causan una inflamación de las encías que se llama "gingivitis".
Si la persona tiene gingivitis, las encías se enrojecen, se inflaman y sangran fácilmente. La gingivitis se puede considerar una leve enfermedad de las encías que, por lo general, puede curarse con el cepillado y el uso del hilo dental a diario, además de una limpieza periódica por un dentista o higienista dental. Esta forma de enfermedad periodontal no ocasiona pérdida del hueso ni del tejido que sostiene los dientes.

Sin embargo, cuando la gingivitis no se trata debidamente, puede convertirse en "periodontitis". Esto quiere decir: "inflamación alrededor del diente".
En la periodontitis, las encías se alejan de los dientes y forman "bolsas" (también conocidas como "sacos" o "postemillas") que están infectadas. El sistema inmunológico del cuerpo lucha contra las bacterias a medida que la placa se extiende y crece por debajo de la línea de las encías. Las toxinas de las bacterias y las enzimas del cuerpo que luchan contra la infección empiezan a destruir el hueso y los tejidos que mantienen a los dientes en su lugar.
Cuando la periodontitis no se trata debidamente, los huesos, las encías y los tejidos que sostienen los dientes se destruyen. Los dientes finalmente se aflojan y hay que sacarlos.

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